Immagine editoriale a corredo dell'articolo sulla storia delle regole Queensberry e del pugilato moderno.

Queensberry 1867: el nacimiento del boxeo moderno

05 February 2026 • 4 min lettura

El boxeo es un deporte muy antiguo cuyos orígenes se remontan a la antigua Grecia. Según las fuentes históricas, se introdujo en el 688 a. C. con motivo de los Juegos Olímpicos. En comparación con la era moderna, en la antigüedad era mucho más brutal: existían unas tiras de cuero para proteger las manos, pero no había asaltos, ya que se combatía hasta la rendición. Además, no existían categorías de peso, por lo que los boxeadores más pesados eran los dominadores absolutos de la disciplina.

Es fascinante observar cómo la guardia moderna (brazo débil adelantado para medir la distancia y lanzar el jab, brazo dominante atrás) ya era la norma en el 688 a. C. De hecho, además de varias documentaciones, existen diversos frescos que representan a los boxeadores antiguos en esta postura. Esto sugiere que la biomecánica del cuerpo humano no ha cambiado: el boxeo es la forma más natural de combate codificado.

Posteriormente, con la llegada del cristianismo, el boxeo cayó en declive, ya que la doctrina cristiana no contemplaba este tipo de violencia. Evidentemente, continuó practicándose, pero de forma clandestina. Esta disciplina volvió a ponerse de moda en el siglo XVII en Londres con el fenómeno del llamado "pugilismo" y, al igual que en la antigüedad, esta forma arcaica de boxeo no tenía reglas escritas: no existía ninguna división por categorías de peso, ni había asaltos ni árbitro.

El primer reglamento data de 1743, redactado por Jack Broughton con el objetivo de proteger a los boxeadores del peligro de muerte, un acontecimiento nada raro en aquella etapa histórica. Este reglamento introdujo importantes novedades que aún encontramos hoy: si un contendiente caía al suelo y no conseguía reanudar el combate en un plazo de 30 segundos, el encuentro concluía con la victoria del adversario. También se prohibió golpear al oponente cuando estaba en el suelo o agarrarlo por debajo de la cintura.

Sin embargo, 1867 es la fecha simbólica en la que nace el boxeo moderno como disciplina deportiva. En el Londres victoriano, los combates estaban a la orden del día y movían intereses económicos muy importantes, pero la disciplina era formalmente ilegal, ya que estaba vinculada a apuestas turbias y peleas clandestinas en los bosques para escapar de la policía. Por este motivo, surgió la necesidad de establecer reglas más rigurosas.

Así fue como, en 1867, el boxeador John Graham Chambers, junto con un gran aficionado, John Douglas, IX marqués de Queensberry, elaboró un conjunto de reglas que todavía se utilizan hoy: las "Reglas de Queensberry". La introducción de los guantes acolchados fue el elemento fundamental: no solo servían para proteger a quien recibía el golpe, sino que permitían a quien golpeaba hacerlo con mayor frecuencia e intensidad en la cabeza, sin arriesgarse a romperse los huesos de la mano. Esto, paradójicamente, desplazó la atención de la fuerza bruta a la estrategia defensiva, convirtiendo la esquiva y el juego de piernas en componentes esenciales del combate.

El cambio definitivo se produjo cuando el público y las autoridades reconocieron que, gracias a estas doce reglas, el boxeo ya no era una "exhibición bárbara", sino el "Noble Arte". La figura de Chambers proporcionó la estructura técnica, pero fue el prestigio del marqués de Queensberry lo que dio a este deporte el "pasaporte" para entrar en los salones de la buena sociedad y, posteriormente, en las grandes arenas de todo el mundo.

Hoy, cada vez que un árbitro inicia la cuenta de diez segundos o un boxeador se sienta en su esquina al sonar la campana, estamos presenciando el legado de aquel 1867. Desde el 688 a. C. hasta hoy, el boxeo ha demostrado ser un arte inmortal.

 


Las 12 reglas del Código de Queensberry (1867)

  1. El ring: El combate debe celebrarse en un ring de 24 pies (aproximadamente 7,3 metros) por lado o lo más cerca posible de esta medida.

  2. Nada de lucha: Está estrictamente prohibido luchar o sujetar al adversario. Solo se permiten golpes de puño.

  3. Duración de los asaltos: Los asaltos deben durar tres minutos, con un intervalo de un minuto entre uno y otro.

  4. La cuenta: Si un boxeador cae por debilidad o por un golpe, debe levantarse sin asistencia en un plazo de 10 segundos. Mientras tanto, el adversario debe regresar a su propia esquina. Si el boxeador en el suelo no se levanta dentro de los 10 segundos, la victoria corresponde al otro contendiente.

  5. Boxeador contra las cuerdas: Un boxeador colgado de las cuerdas en estado de impotencia, con los pies sin tocar el suelo, se considera "caído".

  6. Interferencias: Ninguna persona ajena puede entrar en el ring durante los asaltos.

  7. Victoria por interrupción: Si el combate se interrumpe por una causa inevitable, el árbitro debe indicar lo antes posible el lugar y la hora para concluir el combate, a menos que los representantes acuerden un empate.

  8. Los guantes: Los guantes deben ser nuevos, de tamaño uniforme y de la mejor calidad.

  9. Rotura de los guantes: Si un guante se rompe o se desprende, debe sustituirse inmediatamente a petición del árbitro.

  10. La rodilla en tierra: Un boxeador que apoya una rodilla en el suelo se considera "caído", y si recibe un golpe en esa posición, la victoria se le concede a él (descalificación del adversario).

  11. Nada de calzado con clavos: No está permitido utilizar zapatos con clavos o puntas.

  12. Normas generales: Para todo lo que no esté contemplado en estas reglas, se aplican las normas de las Revised London Prize Ring Rules.

Del equipo Erkules, ¡hasta la próxima!

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